UNA EXTREMADURA DIGNA – SOBERANÍA Y TRABAJO hemos mantenido una reunión con el sindicato de sanitarios SATSE, en la que se ha puesto de manifiesto la necesidad urgente de que los centros educativos cuenten de manera permanente con personal de enfermería escolar.
La presencia de una enfermera o enfermero en los centros educativos no solo garantiza una atención inmediata y eficaz ante incidencias de salud, sino que resulta clave en ámbitos fundamentales como la educación para la salud, la prevención y la promoción de hábitos de vida saludables desde edades tempranas. La escuela es un espacio esencial para educar en salud, fomentar la autonomía del alumnado y reducir riesgos a corto, medio y largo plazo.
La salud mental del alumnado es hoy una prioridad ineludible. La enfermería escolar desempeña un papel fundamental en la detección precoz de problemas emocionales, en el acompañamiento ante situaciones de ansiedad, estrés, acoso escolar u otras dificultades, así como en la coordinación con las familias y los recursos sanitarios y sociales necesarios.
Asimismo, la enfermería escolar es una herramienta clave para la conciliación familiar, aportando tranquilidad y seguridad a madres y padres, especialmente en casos de alumnado con enfermedades crónicas, alergias, diabetes u otras necesidades especiales, evitando desplazamientos innecesarios y ausencias laborales.
Por todo ello, desde UNA EXTREMADURA DIGNA – SOBERANÍA Y TRABAJO exigimos a la Consejería de Educación de Extremadura la implantación inmediata de la enfermería escolar en nuestra región, de forma universal y permanente, desde la Educación Primaria y Secundaria, pasando por la Formación Profesional, hasta la Universidad.
Consideramos que la enfermería escolar es una inversión social imprescindible, no un gasto, y una pieza clave para garantizar una educación pública de calidad, inclusiva y segura. La salud, la educación y el bienestar de la infancia, la juventud y la comunidad educativa deben ser una prioridad real en Extremadura.


